Cómo lubricar una cerradura

Grafito para cerraduras, lubricante seco o el aceite que hay en la cocina. Elegir bien cuesta lo mismo que elegir mal, y la diferencia es un bombín que dura años o uno que en unos meses está apelmazado. Aquí tienes qué usar en cada cerradura, cómo aplicarlo y cómo saber si la llave va dura por otra causa que no se arregla con lubricante.

Mano aplicando grafito en polvo en el bombín de una cerradura, con la llave esperando al lado Imagen ilustrativa

En resumen

  • Dentro del bombín, grafito en polvo o lubricante seco. Aceite no.
  • Los sprays multiuso limpian y desatascan, pero no dejan una lubricación que dure.
  • Poco producto, repartido con la llave, y limpiar lo que sobra.
  • Si la llave solo cuesta con la puerta cerrada, el problema es la puerta, no la cerradura.

Grafito, lubricante seco o aceite

Un bombín por dentro son piezas pequeñas de latón o acero, pitones y muelles, que tienen que moverse con la presión de la llave y nada más. Lo que necesitan es que el metal deslice, sin dejar nada pegajoso donde se quede el polvo. Por eso el aceite para cerraduras de toda la vida es mala idea dentro del bombín, y un buen lubricante para cerraduras es el que se queda seco.

Qué lubricante usar en cada parte de la cerradura
ProductoDónde va bienDónde no
Grafito en polvoBombines y candados de uso normalSi te excedes, mancha y se acumula. Algunos fabricantes de bombines de seguridad lo desaconsejan
Lubricante seco con PTFEBombines, cerraduras a la intemperie, ambiente húmedoEn bisagras pesadas se queda corto
Spray multiusoLimpiar y soltar una cerradura agarrotada u oxidadaComo único lubricante. Se evapora y deja residuo
AceiteBisagras, con moderaciónDentro del bombín. Atrapa polvo y apelmaza
GrasaMecanismos grandes y bisagras de cancelasDentro del bombín

Si tu bombín es de una marca de seguridad, mira las instrucciones o la web del fabricante: algunos recomiendan un lubricante concreto y es mejor hacerles caso, aunque solo sea por la garantía.

Cómo lubricar el bombín paso a paso

  1. 1. Comprueba que el problema es la cerradura

    Con la puerta abierta, mete la llave y gírala. Si así va suave y solo cuesta con la puerta cerrada, no es falta de lubricante: es la puerta, que fuerza el pestillo contra el marco.

  2. 2. Limpia antes de lubricar

    Si el bombín está sucio o lleva tiempo a la intemperie, sopla la ranura con aire a presión o aplica un spray limpiador, mete y saca la llave varias veces y deja que se seque bien.

  3. 3. Aplica poco producto

    Una pizca de grafito en polvo o una pulverización corta de lubricante seco en la ranura, con la cánula si la trae. Más cantidad no lubrica más, solo ensucia.

  4. 4. Reparte con la llave

    Mete y saca la llave varias veces y gírala en los dos sentidos hasta que notes el giro uniforme.

  5. 5. Limpia la llave y el exceso

    Pasa un trapo por la llave y por el escudo. El producto que queda fuera solo sirve para manchar bolsillos y atrapar polvo.

  6. 6. Revisa resbalón y pestillo

    Con la puerta abierta, acciona la manilla y la llave y mira si el resbalón y el pestillo salen y entran con soltura. Si van duros, un poco de lubricante seco en las piezas que rozan.

Salitre, cancelas y persianas

Cancela de hierro forjado en un patio con azulejos, con una cerradura nueva y un taladro en el suelo
Trabajo real del taller. Cerradura nueva en una cancela de hierro.

En una ciudad junto al mar como Cádiz, el salitre y la humedad castigan cualquier metal que esté a la intemperie, y las cerraduras son de lo primero que lo nota. Una cerradura atascada en una cancela, en el cierre de una persiana metálica o en la puerta de una azotea casi nunca es por falta de lubricante: es suciedad, arena y óxido que se han ido acumulando.

En esas cerraduras el orden importa. Primero limpiar, con aire a presión o un spray limpiador, accionando la llave varias veces. Después dejar secar. Y al final un lubricante seco, que aguanta mejor la humedad que el grafito. Si la cerradura está a ras de suelo, como muchas de persiana, revísala más a menudo, porque es la que recibe agua y arena cada vez que se friega la calle.

Un detalle que ayuda: los bombines con tapa o protector antipolvo en el escudo se ensucian bastante menos. En puertas que dan a la calle compensa ponerlos.

Cuando no es falta de lubricación

Lubricar es lo primero que se intenta y muchas veces no es lo que hace falta. Estas son las señales de que el problema está en otro sitio:

  • Solo cuesta con la puerta cerrada. Con la puerta abierta la llave gira bien, pero cerrada hay que empujar o tirar. La puerta se ha descolgado o el cerradero se ha movido, y el pestillo roza. Lo explicamos en puerta que no cierra bien.
  • Una llave va bien y otra no. Si la original entra suave y la copia se atasca, la culpable es la copia. Haz otra a partir de la original en un taller de copia de llaves que la pruebe antes de dártela.
  • La llave tiene los dientes redondeados. Una llave muy gastada no levanta bien los pitones aunque el bombín esté perfecto.
  • Has lubricado y sigue igual. El bombín está gastado por dentro. Ahí no hay producto que valga, toca cambiarlo, y en bombines de seguridad te contamos qué opciones hay.
  • La llave gira pero no abre. Gira en vacío, sin mover el pestillo. Es una pieza rota dentro de la cerradura y no es cosa de lubricante.

Lo que no conviene es seguir forzando una llave que va dura. Es la forma más habitual de acabar con una llave rota dentro de la cerradura.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor para una cerradura, grafito o aceite?

Para el bombín, grafito en polvo o un lubricante seco. El aceite se queda pegajoso dentro, atrapa el polvo y con el tiempo forma una pasta que frena los pitones. El aceite puede tener su sitio en una bisagra, pero no dentro de la ranura de la llave.

¿Sirve el spray multiuso para lubricar una cerradura?

Sirve para limpiar y para soltar una cerradura agarrotada u oxidada, pero no como lubricante duradero: su película se evapora en poco tiempo y deja un residuo que atrae suciedad. Úsalo para limpiar, deja secar y termina con grafito o con un lubricante seco.

La llave no gira en la cerradura, ¿la lubrico?

Primero comprueba si gira con la puerta abierta. Si con la puerta abierta gira bien, el problema es la puerta o el cerradero y lubricar no lo arregla. Si tampoco gira con la puerta abierta, prueba con otra llave: si la otra va bien, la culpable es la copia. Solo si las dos van duras tiene sentido lubricar.

¿Cada cuánto hay que lubricar una cerradura?

No hace falta un calendario: cuando la llave empieza a entrar o a girar con más esfuerzo de lo normal, es el momento. Las cerraduras que dan a la calle o están cerca del mar lo necesitan antes que una puerta de piso dentro del edificio, así que revísalas cuando empieza el otoño.

¿Has lubricado y la llave sigue dura?

Pásate por la tienda con la llave o llámanos. Te decimos si es la copia, el bombín o la puerta.