Los cuatro factores que mueven el precio
Cualquier presupuesto de cerrajería se explica con estas cuatro variables. Si quien te atiende no te pregunta por ninguna, malo.
1. El tipo de puerta y de cerradura
Es el factor principal. Una puerta con bombín estándar, una blindada con cerradura multipunto y una acorazada con puntos de anclaje por los cuatro lados son tres trabajos completamente distintos, con herramienta distinta y tiempos distintos. Por eso lo primero que te van a preguntar es qué puerta tienes; si no lo sabes, vale con decir si es de madera normal, si es metálica y pesada o si al cerrar hace varios «clics».
2. Qué le pasa exactamente
Dentro de «no puedo entrar» caben situaciones muy diferentes: la puerta se cerró de golpe y la llave está dentro, la llave está puesta por el otro lado, se ha partido dentro del bombín, o la cerradura está bloqueada y no gira nada. Cada una se resuelve de una forma y cuesta distinto. La que suele salir más barata es la puerta cerrada de golpe sin echar la llave; la más cara, una cerradura reventada que hay que sustituir.
3. La hora
Un trabajo concertado un martes por la mañana y una urgencia un domingo a las cuatro de la madrugada no cuestan lo mismo, y es razonable que no lo cuesten. Lo importante es que el recargo sea una cantidad concreta que te digan antes de que salga nadie.
4. La distancia
El desplazamiento se cobra, y cuanto más lejos esté el cerrajero, más pesa. Es otra cifra que debe estar sobre la mesa desde la primera llamada. Si alguien está a hora y media de tu casa, saberlo te permite decidir si prefieres esperar o llamar a otro.
Por qué nadie serio te da un precio exacto por teléfono
Y por qué deberías desconfiar de quien sí lo hace. Es la trampa más común del sector: un precio de gancho llamativo por teléfono —«apertura desde X»— que al llegar se convierte en otra cosa porque «esta cerradura es especial», «hay que taladrar» o «esto no entraba en el precio». Cuando eso pasa, ya estás en tu portal a las dos de la mañana con la puerta abierta a medias y muy poca capacidad de negociar.
Lo que sí puede y debe hacer un cerrajero honesto es darte una horquilla realista por teléfono con la información que le des, y cerrar el precio exacto al ver la puerta y antes de tocarla. Esos dos momentos son distintos y los dos ocurren antes de que empiece el trabajo.
Cómo suena un presupuesto honesto
Más o menos así: «Por lo que me cuentas, esto suele estar entre tal y tal. Voy, la veo, y antes de empezar te digo la cifra exacta. Si no te encaja, no hacemos nada y no te cobro el desplazamiento». Es una frase que compromete a quien la dice, y por eso solo la dicen los que piensan cumplirla.
Y así suena uno malo: «Es que depende de muchas cosas, ya te lo digo allí». Ese «ya te lo digo allí» significa que te lo dirán cuando estés sin alternativa.
Cinco cosas que puedes exigir siempre
- Un precio cerrado antes de empezar, no una estimación vaga.
- Que ese precio incluya todo: mano de obra, desplazamiento, recargo horario y material. Si algo va aparte, que te lo digan ahora.
- Que te expliquen qué van a hacer y por qué. Si te dicen que hay que romper la cerradura, pregunta si no hay otra vía y por qué.
- Poder decir que no. Si el precio no te encaja, tienes derecho a no seguir adelante sin que eso genere una factura.
- Factura con desglose. No es un favor: es tu derecho y la prueba de que estás tratando con un profesional legal.
Cómo gastar menos sin arriesgar
Tres ideas que ahorran dinero de verdad:
- No dejes que una avería se convierta en una urgencia. Una llave que cuesta o una cerradura que va dura avisa durante semanas. Arreglarla un martes por la tarde cuesta una fracción de lo que cuesta a las tres de la mañana.
- No cambies la cerradura si basta con el bombín. Es el sobrecoste más frecuente del sector. Lo explicamos en la guía sobre cambiar la cerradura.
- No fuerces la puerta esperando ahorrarte el aviso. Los destrozos que arreglamos casi nunca los hizo la cerradura: los hizo la prisa. Está en qué hacer si te quedas fuera de casa.
Si además quieres saber cómo distinguir a un profesional de una centralita antes de descolgar, lee cómo saber si un cerrajero es de confianza.